Modernismo en Zamora
Zamora pertenece a la Ruta Europea del Modernismo. Con edificios que forman parte de cada una de las tres principales corrientes de este movimiento.
Zamora y su modernismo, transformaron la ciudad.
El Modernismo en Zamora representó un movimiento arquitectónico clave que se desarrolló entre 1875 y 1930. En este sentido, dicha corriente transformó la fisonomía de la ciudad mediante la construcción de elegantes edificios, los cuales reflejan la notable prosperidad de la burguesía local de la época.
Debido a la relevancia de su patrimonio, la capital zamorana ha logrado integrarse en la prestigiosa Ruta Europea del Modernismo. Esto ha sido posible, en gran medida, gracias a la labor de figuras como el arquitecto Francisco Ferriol. En efecto, Ferriol aportó una identidad única al paisaje urbano a través de una profusión de curvas, una rica decoración vegetal y audaces combinaciones de materiales. Todo ello se puede apreciar con claridad en obras emblemáticas como la Casa de Gregorio Prada y la Casa Gato.
Esta arquitectura se mezcla con el tejido urbano, creando un conjunto notable con miradores de hierro y cerámica, especialmente en la calle Santa Clara, el centro histórico y la Plaza Mayor, marcando un contraste fascinante con el románico zamorano y consolidando a la ciudad como un referente del Art Nouveau en España.
El conjunto mas importante del modernismo lo forman 19 edificios. Los más emblemáticos son:
- Casa Juan Gato (Plaza Mayor): Destaca por su remate acastillado y elementos decorativos.
- Casas de Plaza Sagasta (Prada, Macho): Muestran la verticalidad y la decoración vegetal de Ferriol.
- Mercado de Abastos: Obra de Viloria Escarda (1902), con sus arcos de vidrieras y marquesinas.
- Casa de Valentín Matilla (C/ Santa Clara): Famosa por su portal y piñón rematado.
- Casa de Crisanto Aguiar (Pza. del Mercado): Con sus tres piñones y medallones femeninos.